CONSULTA

Texturas en Infantil 3 años

17 marzo 2016

Las yemas de los dedos, las palmas de las manos, la boca, las plantas de los pies son zonas especialmente sensibles.

Los receptores sensoriales de la piel no sólo nos proporcionan información acerca de las características y peligros del entorno, sino que además nos permiten realizar muchas destrezas y conocer mejor nuestro cuerpo. A través de dichos receptores, percibimos temperaturas, presión, humedad, texturas, contornos y dimensiones. Percibimos además dolor, aprendemos a localizar las partes de nuestro cuerpo y recibimos información de las posturas que adoptamos, de modo que nos ayudan también a estructurar nuestro propio esquema corporal. Para ello se realizan diferentes actividades de discriminación sensitiva.